domingo, 4 de enero de 2009

Leer en el hogar


SUGERENCIAS a los padres, para conseguir que la lectura resulte un éxito en el hogar
1.- Lee tú mismo/a. Con el ejemplo es como mejor se educa. Los hechos son más importantes que las buenas palabras. Si tus hijos te ven leyendo el periódico o enfrascado/a en un libro, seguirán tu ejemplo porque eres un MODELO que ellos tratan de imitar.
2.- Asegúrate de que tus hijos leen todos los días La lectura, al igual que sucede con los deportes o la música, es una destreza que se perfecciona con la práctica. La investigación nos demuestra que la constancia asegura la adquisición del HÁBITO. Media hora, veinte minutos,… eso sí, diarios, es la mejor práctica, pues dota a los niños de sólidas estructuras básicas para ser buenos lectores.
3.- Acompáñalos cuando vayan a buscar un libro: a la biblioteca, a la librería,…
En la lectura nos encontramos un mundo que se vive mejor en COMPAÑÍA. Desde sus inicios, pues el modo de tomar contacto con el libro también se educa. Primero acompañándolos, para elegir con ellos, o yendo juntos a la biblioteca. Luego, mostrando interés por compartir sus inquietudes e intereses. Más tarde, surgirá el diálogo, el debate y con él, la pasión.
4.- Acostumbraros a hablar de libros Si la lectura es importante, tendrá que formar parte de nuestra vida en el hogar.
Conviene que en la familia "se respire" la lectura, lo que significa se comente con naturalidad, en nuestra vida de familia; será un DIÁLOGO común, de todos, habitual. Si la lectura es buena, lo es para todos, y si la practicamos, lo hacemos todos…, y si es así, en nuestra vida cotidiana, en nuestra convivencia, en nuestras conversaciones, tendrá que aparecer.
5 – Lee con tus hijos Esta es la cosa más importante que un padre o una madre pueden hacer por la buena salud lectora de sus hijos. Algunos consejos sobre cómo COMPARTIR:
  • Comienza a leer a tus hijos desde que son muy pequeños. Nunca es demasiado pronto y tampoco demasiado tarde, para empezar.
  • Acostúmbralos y acostúmbrate a que en el día, siempre haya un tiempo para la lectura. El momento de irse a la cama es el más propicio, pues relaja el espíritu y favorece la recreación.
  • No abandones esta práctica, ni siquiera cuando vayan creciendo. Siempre lo pasaran bien cambiando impresiones.
  • Hasta los tres años, practica con ellos lecturas en el regazo, interpretando conjuntamente las imágenes de los libros.
  • Luego, hasta los seis años, tendrás ocasión de leerles cuentos, y además comentarlos (compartir)
  • Durante la escuela Primaria, hasta los doce años aproximadamente, observarás cómo ellos ya son capaces de realizar una lectura personal, aunque eso no es disculpa para no compartirla y comentarla.
  • Ya, a partir de los doce años, el diálogo sobre la literatura, y por supuesto acerca de sus lecturas, debiera ser una práctica habitual.
  • Lee libros que verdaderamente te interesen, y que a ellos también les interesen. Los niños captarán si encuentras satisfacción en tus lecturas, y en las suyas.

6 – La lectura es un ejercicio que forma parte de nuestra convivencia
La lectura, nos es más que una forma de comunicación, por eso tiene que serviros para relacionaros, para COMUNICARNOS. Cuando tus hijos son pequeños lánzales a buscar contenidos en su contexto y anímales a leer toda la información que les rodea: carteles, títulos, productos, etc. Cuando crecen puedes hacerlo con el periódico o la revista, buscando la información, y comentándola, con una crítica constructiva o jugando creativamente con los textos.
7 – Regálales libros, es una buena costumbre
Regalar libros, también es cuestión de COSTUMBRE. Es muy bueno que los acostumbremos a regalarles libros. Y que nos los regalemos nosotros. Los libros así entrarán a formar parte de nuestra vida y, resultará mucho más fácil encontrar en casa un lugar muy especial para ubicar su biblioteca personal.

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